ENSAYO
Notas de odio
Cuando la violencia tiene banda sonora
Sinopsis
¿Qué demonios acabas de escuchar para haber pasado tan rápido de canción?
Tal vez era una letra demasiado violenta, un sonido machacón o algo que, por algún motivo, te ha provocado rechazo. Pero ¿y si esa misma canción despertara en otra persona orgullo o admiración? ¿Puede la música influir en nuestro comportamiento? Y, de ser así, ¿puede favorecer la violencia?
La respuesta no es tan sencilla como parece.
La música nos acompaña desde que nacemos, desde las primeras canciones de cuna. Hemos sentido cómo se nos erizaba la piel al escuchar nuestro tema favorito, hemos recordado a alguien especial al oír una melodía y la hemos utilizado para despedir a nuestros seres queridos. La neurociencia ha comenzado a explicar algunas de estas reacciones, aunque todavía quedan muchas preguntas por responder.
Pero la música también ha acompañado revoluciones, movimientos sociales, conflictos políticos y organizaciones criminales. Desde las canciones de los bandoleros y los quinquis hasta los narcocorridos y el rap de las pandillas callejeras, grupos extremistas, organizaciones politizadas e incluso bandas moteras del 1 % la han utilizado para contar sus historias, transmitir ideologías, construir identidades colectivas y amenazar a sus rivales.
¿Y qué ocurre fuera de estos ambientes? ¿Se ha convertido la violencia en un producto de consumo? ¿Qué papel desempeñan los artistas, las redes sociales, los videoclips y la industria musical? ¿Han descubierto cómo aprovechar nuestros gustos y emociones para comercializar prácticamente cualquier cosa?
En Notas de odio, Joan Caballero nos introduce en un universo donde se entremezclan música, criminología cultural y violencia urbana. A través de investigaciones científicas, hechos históricos, casos reales y su experiencia profesional, nos acerca a un submundo que puede parecer lejano, pero del que podrían formar parte tu hijo, tu vecino o tu compañera de trabajo. En estos entornos, la música es un símbolo de lucha, una forma de identificarse, de relacionarse, de enfrentarse a los demás y de construir una particular visión del mundo.
Porque la música no siempre es un elemento inocente. Al fin y al cabo, el problema no es solo lo que escuchamos, sino lo que algunos están dispuestos a hacer mientras suena.
.
Sobre el autor

Joan Caballero
no es un criminólogo cualquiera. Lleva más de dos décadas observando la violencia desde un lugar inusual para un investigador: el interior de las cárceles. Sus líneas de investigación se centran en los grupos urbanos… [sigue]

